Un camión grúa, también conocido popularmente como camión pluma, es un vehículo de transporte equipado con una grúa hidráulica articulada instalada sobre el chasis. Esta grúa permite cargar y descargar materiales pesados sin necesidad de medios auxiliares en origen o destino, lo que lo convierte en la solución más eficaz cuando no hay carretillas elevadoras u otras grúas en el lugar de entrega.
Se le llama «camión pluma» porque el brazo articulado que se extiende desde el camión recuerda visualmente a una pluma. Estos brazos pueden ser telescópicos (se alargan en línea recta) o articulados (se pliegan en varias secciones), permitiendo alcances de hasta 30 metros en los modelos más grandes.
Aunque «camión grúa» y «camión pluma» se usan como sinónimos en el lenguaje habitual, técnicamente existen diferencias: la grúa convencional (autopropulsada o sobre orugas) es una máquina diseñada exclusivamente para elevar cargas, mientras que el camión pluma es un camión de transporte con grúa integrada, lo que le permite combinar ambas funciones: trasladar la mercancía y descargarla en destino.